Actividad Sísmica Detectada Bajo el Glaciar Thwaites en la Antártida Genera Preocupaciones
Investigadores han identificado más de 360 terremotos previamente no detectados bajo el Glaciar Thwaites en la Antártida, lo que indica una posible inestabilidad que podría impactar significativamente los niveles globales del mar.
Científicos han identificado más de 360 terremotos previamente no detectados bajo el Glaciar Thwaites en la Antártida entre 2010 y 2023, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la inestabilidad de una de las formaciones de hielo más vigiladas del mundo. Los hallazgos provienen de un nuevo análisis de datos sísmicos realizado por Thanh-Son Pham y otros investigadores de la Universidad Nacional de Australia. El equipo descubrió que los temblores producían vibraciones de baja frecuencia que fueron pasadas por alto por los métodos estándar de detección.
A menudo llamado el "Glaciar del Juicio Final", Thwaites abarca un área aproximadamente del tamaño de Florida. Los científicos afirman que su colapso podría elevar los niveles globales del mar hasta en 3 metros. La mayoría de los terremotos ocurrieron cerca del punto donde el glaciar se encuentra con el Mar de Amundsen, una zona donde regularmente se desprenden enormes icebergs. La actividad sísmica más intensa se registró entre 2018 y 2020, un período que coincidió con un movimiento acelerado del glaciar.
Los investigadores indicaron que los temblores están vinculados a fallas mecánicas dentro del hielo y al derretimiento en la base del glaciar causado por agua oceánica cálida. Thwaites, junto con el cercano Glaciar Pine Island, ayuda a anclar la Capa de Hielo de la Antártida Occidental, que contiene suficiente hielo para elevar los niveles del mar varios metros.
Un aumento de 3 metros en los niveles del mar podría inundar alrededor de 74,600 kilómetros cuadrados de tierras costeras de Estados Unidos y afectar a un estimado de 12.3 millones de personas, según los científicos. Grandes ciudades costeras, incluyendo Nueva York, Miami y Nueva Orleans, enfrentarían impactos significativos.
Aunque los científicos continúan debatiendo la rapidez con la que podría ocurrir un colapso, la actividad sísmica recién identificada apunta a una creciente inestabilidad. Equipos internacionales de investigación están ampliando los esfuerzos de monitoreo, desplegando instrumentos adicionales y combinando datos sísmicos con imágenes satelitales y modelos de flujo de hielo para predecir mejor los cambios futuros.
Los hallazgos subrayan tanto la creciente urgencia como la incertidumbre en torno a los riesgos que el Glaciar Thwaites representa para las costas globales.