Las constelaciones de satélites representan una amenaza significativa para la astronomía basada en el espacio
Un estudio liderado por la NASA revela que el rápido aumento de satélites en órbita terrestre baja podría afectar gravemente las observaciones de telescopios espaciales, con hasta un 96 % de las imágenes potencialmente contaminadas por estelas de satélites.
La proliferación de constelaciones de satélites en órbita terrestre baja (LEO) está a punto de interrumpir significativamente las observaciones astronómicas basadas en el espacio, según un estudio reciente liderado por la NASA publicado en Nature. La investigación indica que el creciente número de satélites podría provocar una contaminación sustancial de las imágenes capturadas por telescopios espaciales.
El estudio se centró en cuatro telescopios espaciales: el Telescopio Espacial Hubble de la NASA, la próxima misión SPHEREx, el observatorio ARRAKIHS planeado por la Agencia Espacial Europea y el telescopio Xuntian propuesto por China. Los hallazgos sugieren que aproximadamente el 40 % de las imágenes del Hubble pueden verse afectadas por estelas de satélites, mientras que los otros tres telescopios podrían experimentar contaminación en hasta el 96 % de sus imágenes.
Este problema surge del aumento dramático de satélites que orbitan la Tierra. En 2019, había alrededor de 2,000 satélites en LEO; para 2025, este número ha aumentado a aproximadamente 15,000, con proyecciones que estiman hasta 560,000 satélites en la próxima década.
La interferencia se debe principalmente a que los satélites reflejan la luz solar y emiten radiación, lo que puede crear estelas brillantes en las imágenes de los telescopios. Esta contaminación representa un desafío significativo para los observatorios espaciales, que antes se consideraban menos susceptibles a tales interrupciones en comparación con sus contrapartes terrestres.
Para mitigar estos efectos, los investigadores sugieren desplegar satélites a altitudes más bajas que los telescopios espaciales e implementar medidas para reducir su reflectividad. Sin embargo, estas soluciones requieren la colaboración entre la comunidad astronómica y los operadores de satélites para garantizar la efectividad continua de la investigación astronómica basada en el espacio.