Austin Abrams califica de audaz el final sombrío del remake de Resident Evil
El actor Austin Abrams declaró que el final sombrío del remake de Resident Evil es una jugada audaz y arriesgada que desafía las expectativas del público, en una entrevista en Culver City el 21 de septiembre. La película, dirigida por Zach Cregger y protagonizada por Abrams como un mensajero atrapado en un brote viral, había recibido elogios tempranos de críticos, se estrenó en Los Ángeles y generó entre 8 y 9 millones de dólares en ventas anticipadas de entradas.
En su primer día recaudó 26,3 millones de dólares y alcanzó 108 millones de dólares en su fin de semana de apertura, liderando la taquilla y superando la recaudación total de la película original de 2002. Estos éxitos de taquilla siguieron a una serie de proyecciones iniciales que destacaron los elementos de horror y las referencias fieles al videojuego, consolidando al remake como un fuerte contendiente en el mercado.