Controversia WNBA por Sophie Cunningham genera protestas, suspensión de copropietaria y demanda de política
La entrenadora de los Minnesota Lynx, Cheryl Reeve, pidió a la WNBA una política clara sobre jugadoras transgénero y defendió el derecho a protestar fuera del partido Lynx-Fever del 1 de agosto en Minneapolis. Reeve habló después de una serie de incidentes iniciados por la guardia de los Indiana Fever Sophie Cunningham, cuyas reiteradas declaraciones de que las mujeres trans no deben competir en deportes femeninos provocaron protestas, una disputa con aficionados en Seattle y la suspensión de la copropietaria de los Seattle Storm, Celeste Keaton. Cunningham dijo a ESPN a finales de julio que quería proteger a las niñas en el deporte de competir contra hombres biológicos, se describió como moderada políticamente y rechazó las acusaciones de transfobia (Fox News; The Cut). La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió su postura (Fox News).
Según Yahoo Sports, a dos adolescentes que mostraban carteles a favor de Cunningham se les pidió que los retiraran durante un partido en Seattle. Fox News informó que la liga multó y prohibió a la copropietaria Celeste Keaton asistir a cinco partidos en casa después de que supuestamente usara lenguaje profano contra los adolescentes. Fox News también señaló que activistas organizaron manifestaciones en Portland y Minneapolis, y que la ex-comentadora de ESPN Jemele Hill acusó a Cunningham de evitar preguntas sobre las protestas.