Las interrupciones en el Estrecho de Ormuz provocan un aumento en los costos de envío y afectan el comercio global
El conflicto creciente en Medio Oriente ha interrumpido gravemente el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un aumento en las primas de seguros y desvíos en las rutas de navegación, con importantes implicaciones para el comercio mundial y los mercados energéticos.
El Estrecho de Ormuz, un paso marítimo crítico que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, está experimentando interrupciones sin precedentes debido al aumento del conflicto en Medio Oriente. Esta vía estrecha normalmente facilita aproximadamente el 20 % del comercio mundial de petróleo y el 30 % del suministro global de fertilizantes. Sin embargo, las hostilidades recientes lo han convertido en un punto focal de la guerra económica, afectando gravemente el comercio global y los mercados energéticos.
Los ataques con misiles, las amenazas de minas y los despliegues navales han reducido drásticamente la actividad de envío a través del estrecho. En consecuencia, las primas de seguros por riesgo de guerra para los buques que transitan la zona han aumentado entre un 200 % y un 300 %, haciendo insostenibles las operaciones a largo plazo. Antes de la crisis, dichas primas oscilaban entre el 0,02 % y el 0,05 % del valor de un buque. Desde el inicio de las hostilidades, estas tarifas han escalado a entre el 0,5 % y el 1 %, o incluso más. Por ejemplo, un petrolero valorado en 120 millones de dólares ahora enfrenta costos de seguro entre 600.000 y 1,2 millones de dólares por un solo viaje, en comparación con aproximadamente 40.000 dólares anteriormente.
Se espera que el aumento en los costos de seguros se traslade a lo largo de las cadenas de suministro, provocando precios más altos de combustible para los consumidores en las próximas semanas. Grandes compañías navieras, incluyendo Maersk, MSC, CMA CGM y Hapag-Lloyd, han suspendido viajes a través del Golfo o están desviando carga para evitar el estrecho, lo que resulta en tiempos de tránsito más largos. Estas empresas también están reevaluando los tiempos de tránsito y mejorando la conciencia situacional para navegar los riesgos incrementados.
En respuesta a las amenazas crecientes, Estados Unidos se ha comprometido a proporcionar escoltas navales para los barcos y petroleros que atraviesan el Estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump ha llamado a aliados, incluyendo China, Japón, Corea del Sur, Francia y el Reino Unido, a desplegar buques de guerra para garantizar el paso seguro de los buques marítimos. A pesar de estas medidas, las empresas continúan tratando esta vía como un entorno operativo de alto riesgo.
Las interrupciones en curso han llevado a expertos en comercio a enfatizar la importancia de fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro. Se recomiendan estrategias como diversificar las fuentes de suministro y profundizar acuerdos comerciales con una variedad de países y regiones para mitigar el impacto de tales tensiones geopolíticas. A medida que la situación evoluciona, se insta a empresas y gobiernos a priorizar la seguridad económica para enfrentar las incertidumbres que plantea el conflicto en el Estrecho de Ormuz.