NASA Reduce las Misiones del Boeing Starliner Tras una Estancia Prolongada de Astronautas en la ISS
NASA ha revisado su contrato con Boeing, reduciendo el número de misiones Starliner de seis a cuatro, tras una prolongada estancia de astronautas en la Estación Espacial Internacional debido a problemas técnicos.
NASA ha anunciado una revisión de su contrato con Boeing, reduciendo el número de misiones Starliner planificadas de seis a cuatro. Esta decisión sigue a una serie de problemas técnicos que llevaron a una estancia prolongada de astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS).
En 2014, NASA otorgó a Boeing un contrato de 4.5 mil millones de dólares bajo el Programa de Tripulación Comercial para desarrollar la nave espacial Starliner. El programa ha enfrentado múltiples retrasos y desafíos técnicos, culminando en una misión el año pasado donde problemas en el sistema de propulsión dejaron varados a los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams en la ISS durante aproximadamente nueve meses. Los astronautas finalmente regresaron a la Tierra a bordo de una cápsula de SpaceX.
La próxima misión Starliner-1, ahora programada para no antes de abril de 2026, será un vuelo de carga no tripulado a la ISS. El gerente del Programa de Tripulación Comercial de NASA, Steve Stich, declaró: "NASA y Boeing continúan probando rigurosamente el sistema de propulsión del Starliner en preparación para dos posibles vuelos el próximo año." Añadió que la modificación del contrato permite a ambas partes centrarse en certificar de manera segura el sistema en 2026 y alinear la planificación de vuelos con las necesidades operativas de la estación hasta 2030.
Boeing ha invertido más de 2 mil millones de dólares en el programa Starliner desde 2016. A pesar de los contratiempos, la compañía sigue comprometida con el proyecto, enfatizando que la seguridad sigue siendo la máxima prioridad mientras se enfocan en la misión Starliner-1, que incorpora hallazgos de pruebas de vuelo anteriores.
La reducción en las misiones refleja el enfoque cauteloso de NASA tras los desafíos enfrentados durante las fases de desarrollo y prueba del Starliner. La agencia continúa trabajando estrechamente con Boeing para abordar problemas técnicos y asegurar la preparación de la nave para futuras misiones tripuladas.