El conflicto en aumento en Medio Oriente interrumpe los mercados energéticos globales
El conflicto en curso que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado importantes interrupciones en los mercados energéticos globales, con un aumento en los precios del petróleo y el estrecho de Ormuz efectivamente cerrado al tráfico marítimo.
El conflicto en Medio Oriente se ha intensificado, involucrando a Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha provocado importantes interrupciones en los mercados energéticos globales. El estrecho de Ormuz, un punto crítico por donde transita aproximadamente el 20 % del suministro diario de petróleo mundial, ha sido efectivamente cerrado al tráfico marítimo debido a las hostilidades.
Los precios del petróleo han aumentado en respuesta al conflicto en escalada. El crudo Brent superó brevemente los 119 dólares por barril antes de estabilizarse en 110,90 dólares, lo que representa un aumento del 3,2 % respecto al día anterior. El crudo estadounidense también subió un 2,2 % hasta los 98,40 dólares.
Estados Unidos llevó a cabo una gran operación de bombardeo en la isla de Kharg, un importante centro de exportación de petróleo iraní, atacando más de 90 sitios militares mientras se preservaba la infraestructura petrolera. El presidente Donald Trump declaró que el ejército estadounidense "aniquiló totalmente" las fuerzas militares en la isla de Kharg, calificándolo como "una de las operaciones de bombardeo más poderosas en la historia de Medio Oriente".
En represalia, Irán lanzó ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses, territorio israelí y otros estados del Golfo. El Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos (CGRI) emitió advertencias prohibiendo el paso de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, lo que llevó a una paralización efectiva del tráfico marítimo.
El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado una fuerte caída en el tránsito marítimo, con el tráfico de petroleros disminuyendo aproximadamente un 70 % y más de 150 barcos anclados fuera del estrecho para evitar riesgos. Esta interrupción ha afectado cerca del 20 % del suministro diario mundial de petróleo y volúmenes significativos de gas natural licuado (GNL), lo que ha llevado a importantes empresas navieras a suspender operaciones en la zona.
Los analistas proyectan posibles aumentos de la inflación global y riesgos de recesión si las interrupciones persisten, especialmente debido al cierre de rutas marítimas clave como el estrecho de Ormuz y los ataques a instalaciones de gas y petróleo.
La situación sigue siendo volátil, con acciones militares y represalias en curso que contribuyen a la incertidumbre en los mercados energéticos globales y en las relaciones internacionales.