Operación Militar de EE.UU. Captura al Presidente Venezolano Nicolás Maduro
En una operación militar significativa, las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, lo que generó un debate internacional sobre la legalidad e implicaciones de la intervención.
En las primeras horas del 3 de enero de 2026, las fuerzas militares de EE.UU. llevaron a cabo una operación sorpresa en Caracas, Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. La operación, denominada "Operación Resolución Absoluta", involucró ataques aéreos coordinados y asaltos terrestres dirigidos a instalaciones militares clave venezolanas para facilitar la aprehensión de la pareja.
Tras su captura, Maduro y Flores fueron trasladados a la ciudad de Nueva York, donde comparecieron ante un tribunal federal de Manhattan el 5 de enero. Ambos se declararon no culpables de múltiples cargos, incluyendo narcoterrorismo y tráfico de drogas. Durante la audiencia, Maduro se declaró "prisionero de guerra" y mantuvo su inocencia, afirmando su estatus como presidente legítimo de Venezuela.
El gobierno de EE.UU. justificó la intervención citando las acusaciones existentes contra Maduro por su presunta participación en el tráfico masivo de cocaína y actos violentos. La fiscal general Pam Bondi declaró que la operación tenía como objetivo abordar estos cargos y llevar a Maduro ante la justicia.
Las reacciones internacionales a la acción de EE.UU. fueron mixtas. El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva criticó la intervención como "una línea inaceptable", mientras que funcionarios mexicanos advirtieron que amenazaba la estabilidad regional. China expresó sorpresa y condenó el uso de la fuerza, y Francia acusó a EE.UU. de violar el derecho internacional. Por el contrario, el presidente argentino Javier Milei apoyó la acción, calificándola como una victoria para la libertad.
Tras los hechos, el presidente estadounidense Donald Trump anunció planes para que Estados Unidos gobierne temporalmente Venezuela y utilice sus reservas petroleras, afirmando que la intervención buscaba "arreglar" la industria petrolera del país y vender sus recursos internacionalmente. Esta declaración ha generado un debate adicional sobre la legalidad y las futuras implicaciones de la participación estadounidense en Venezuela.
La operación también ha provocado protestas tanto nacionales como internacionales. Se han realizado manifestaciones a favor y en contra de la captura de Maduro en Caracas, mientras que protestas contra la intervención estadounidense han tenido lugar en la ciudad de Nueva York y otros lugares.
Expertos legales y académicos en derecho internacional han expresado preocupaciones sobre la legalidad de la operación, describiéndola algunos como una violación de la Carta de la ONU y de la soberanía venezolana. Las Naciones Unidas han programado una sesión de emergencia para abordar la posible infracción del derecho internacional y la creciente crisis humanitaria en Venezuela.
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