El creciente compromiso de China con el Afganistán liderado por los talibanes
Desde el regreso al poder de los talibanes en 2021, China ha profundizado progresivamente sus vínculos diplomáticos y económicos con Afganistán, enfocándose en preocupaciones de seguridad e inversiones en recursos.
Desde el regreso al poder de los talibanes en agosto de 2021, China ha profundizado progresivamente su compromiso con Afganistán, centrándose en preocupaciones de seguridad y oportunidades económicas. En julio de 2021, antes de la toma de control de los talibanes, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, se reunió con una delegación talibán liderada por el mulá Baradar en Tianjin, enfatizando las preocupaciones de China respecto a militantes uigures. Tras la ascensión de los talibanes, China nombró a Yue Xiaoyong como su enviado especial para asuntos afganos, subrayando su interés estratégico en la región.
En septiembre de 2023, China se convirtió en el primer país en nombrar un nuevo embajador en Afganistán desde la toma de control talibán, con Zhao Xing asumiendo el cargo. Este movimiento diplomático fue correspondido en diciembre de 2023 cuando China aceptó las credenciales de Bilal Ahmad Karimi, el embajador nombrado por los talibanes en China. Estos desarrollos indican un cambio gradual hacia relaciones diplomáticas formalizadas.
Económicamente, China ha buscado inversiones en los recursos naturales de Afganistán. En 2023, se firmó un contrato de 25 años con los talibanes para el campo petrolero Amu Darya, que implicaba una inversión anual de 150 millones de dólares por parte de Xinjiang Central Asia Petroleum and Gas Co. (CAPEIC). Sin embargo, este acuerdo fue terminado en 2025 debido al incumplimiento de la empresa con sus compromisos. Además, los esfuerzos para reactivar el proyecto de la mina de cobre Mes Aynak, valorado en 3 mil millones de dólares y acordado originalmente en 2008, han enfrentado retrasos por preocupaciones de seguridad y desafíos logísticos.
China también ha proporcionado asistencia humanitaria a Afganistán. Tras un terremoto de magnitud 6.3 en junio de 2022, China contribuyó con aproximadamente 7 millones de dólares en ayuda de emergencia. Apoyos similares se extendieron después de terremotos posteriores en octubre de 2023 y agosto de 2025, reforzando el papel de China como un socio receptivo durante las crisis.
A pesar de estos compromisos, persisten desafíos. Incidentes de seguridad, como los ataques de diciembre de 2025 cerca de la frontera afgano-tayika que resultaron en la muerte de trabajadores chinos, han generado preocupaciones sobre la seguridad de los nacionales chinos y las inversiones en Afganistán. Estos eventos han provocado evacuaciones y podrían afectar la cooperación futura.
En general, el enfoque de China hacia Afganistán bajo el gobierno talibán refleja una estrategia pragmática destinada a asegurar sus intereses mientras navega las complejidades del panorama político y de seguridad de la región.