Ataques de EE.UU. e Israel contra Teherán en medio de la escalada del conflicto regional
Fuerzas de EE.UU. e Israel realizaron ataques coordinados en Teherán, lo que provocó represalias iraníes en la región y aumentó las tensiones en Medio Oriente.
El 3 de marzo de 2026, fuerzas de EE.UU. e Israel lanzaron ataques aéreos coordinados contra Teherán, intensificando el conflicto en curso en Medio Oriente. Los ataques se centraron en la capital iraní, con informes que indican daños significativos en infraestructuras clave.
En respuesta, Irán inició ataques de represalia en toda la región. Drones y misiles atacaron instalaciones petroleras y misiones diplomáticas estadounidenses en el Golfo, incluyendo un ataque con dron cerca del consulado de EE.UU. en Dubái que provocó un incendio, el cual fue controlado posteriormente sin causar heridos. El Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó que todo el personal del consulado estaba a salvo.
El conflicto también ha afectado a otras naciones del Golfo. Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) interceptaron numerosos misiles balísticos y drones iraníes, reportándose daños mínimos. A pesar de no estar directamente involucrados en la guerra, los EAU están considerando acciones militares contra sitios de misiles iraníes en respuesta a los ataques sostenidos.
En Arabia Saudita, la embajada de EE.UU. en Riad fue atacada por dos drones iraníes, causando un pequeño incendio y daños menores. Esto llevó a la Misión de EE.UU. en Arabia Saudita a emitir una alerta de "refugiarse en el lugar" para varias ciudades, incluyendo Riad, Jeddah y Dhahran.
La escalada ha provocado reacciones internacionales. Rusia condenó los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, calificándolos como un "acto de agresión armada premeditado y no provocado" contra un miembro soberano de la ONU. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso advirtió que los ataques podrían resultar en una crisis humanitaria, económica y radiológica, desestabilizando aún más Medio Oriente.
En el ámbito interno, la opinión pública estadounidense sigue dividida respecto a las acciones militares. Encuestas recientes indican que la mayoría de los estadounidenses desaprueba la decisión del presidente Donald Trump de autorizar los ataques contra Irán. Una encuesta de Reuters/Ipsos reveló que solo el 27% de los estadounidenses apoyaba los bombardeos de EE.UU. e Israel, mientras que el 43% se oponía a la acción.
La situación continúa evolucionando, con tensiones regionales en aumento y actores internacionales monitoreando de cerca los acontecimientos.